Argumentos a Favor de una Monarquía Constitucional en el Perú

1.- Diplomacia Permanente: Si bien los Ministros de Exteriores cambian permanentemente, así como los embajadores y los cónsules, la figura del Rey es la de un diplomático permanente y de superior importancia. No existe ningún país extranjero, ningún presidente de gobierno, ninguna institución relevante que valore más en sus relaciones a un Ministro o a un embajador que al Rey. Como se suele decir, el Rey es el primer diplomático. Esta labor de diplomático la ha ejercido el Rey en infinitas ocasiones, tanto por indicación de los gobiernos de turno como de manera discreta y sin hacerlo saber, provocando con ello un impagable beneficio.

2.- La Figura Personal del Rey: La figura del Rey, en el ejercicio de sus funciones, trasciende la de cualquier otra persona o institución, y se convierte en un baluarte nacional que transmite un halo y una imagen inalcanzables por ningún político.

3.- Imprescindible en las Relaciones con determinados Países: En el mundo hay países de una importancia grandísima para nuestros intereses, y cuyos gobiernos o Reyes solo aceptan hablar con otros Reyes, o bien sus gobiernos otorgan un valor muy diferenciado y muy mejorado al trato con un Rey, en detrimento del trato con un presidente del gobierno. Por ejemplo, países estratégicamente cruciales como Arabia Saudí o Marruecos solo firman los grandes acuerdos con el Rey (a quien consideran su “hermano”), y en países como Tailandia (con el Rey Bhumibol), su Rey solo habla de tú a tú con otro Rey. Además, muchos países del mundo otorgan prioridad a las relaciones de larga duración, prefiriendo siempre a un monarca que a un presidente que cada 4 años cambia de cara.

4.- Recuperador y Restablecedor de Relaciones: En muchas ocasiones, las relaciones entre los políticos o las instituciones se vuelven tensas o se deterioran por la mala actuación de nuestros políticos o de los de enfrente. En estos casos, el Rey tiene la capacidad de mediar y actuar de juez y pacificador entre las partes.

5.- Permanencia: A diferencia de los gobiernos de turno, que duran una o pocas legislaturas y cambian radicalmente de signo (con todos los beneficios y también perjuicios que ello ocasiona), la Monarquía permite que el Jefe del Estado sea el mismo por mucho tiempo, lo que provoca necesariamente que el Rey tenga una relación permanente, duradera y más estable con nuestro país y con el mundo.

6.- Formación y Potencial del Heredero: La Monarquía es hereditaria y la Jefatura del Estado recae por ley en el heredero al Trono. Esto hace que, desde su mismo nacimiento, el Príncipe sea formado exclusivamente para la labor que el día de mañana desempeñará. Desde que nace, el Príncipe aprende idiomas, se educa correspondientemente, aprende el protocolo necesario, desarrolla su agenda, ejercita sus capacidades, y aprende sus responsabilidades, de tal manera que, cuando accede al poder, lo hace tras toda una vida de aprendizaje, y por tanto con unas posibilidades infinitamente mayores de éxito que aquellas que tiene un político que, en la mayoría de las ocasiones, ni siquiera sabe inglés, o tiene una formación más que mediocre.

7.- El Inigualable Valor del Rey como Símbolo: Solo los incautos y los tontos desprecian los símbolos, y el Rey es, por encima de todo, un símbolo que encarna por sí solo, y sin necesidad de mayor explicación, el enlace entre la historia del país y su presente, con todo lo que ello conlleva. Este poder simbólico equilibra el país, certifica y representa su unidad bajo la figura de un Rey común y, entre otras cosas, reprime en gran parte cualquier deseo o aspiración desproporcionada de determinados políticos incultos o corruptos.

8.- Crecimiento y Poder Económico: A pesar de que algunos acusan a la Monarquía de ser un símbolo obsoleto que hace retroceder al país, es un hecho que 7 de los 10 países más ricos del mundo son Monarquías Constitucionales (fuente: Brussels Almanac). Además, las Monarquías europeas copan el ranking de la CIA en cuanto a su poder adquisitivo PPP (Purchasing Power Party), y 19 de los 30 primeros países del mundo son asimismo Monarquías Constitucionales. Además, en zonas del mundo en gran crecimiento como el Medio Oriente, los dos países más ricos son Monarquías (Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudí). Para colmo, el país más rico de Asia, Japón, también es una Monarquía Constitucional.

9.- Descenso de la Corrupción bajo una Monarquía: Según el índice de corrupción “Transparency International”, las 10 naciones menos corruptas del planeta son Monarquías Constitucionales.

10.- Libertades Garantizadas: Según el “Central Intelligence Agency’s World Factbook”, los sistemas monárquicos son los que mejor y más garantizan las libertades dentro de una democracia avanzada. Como ejemplo, señalan los casos de las Monarquías española y británica, que cuando mantenían sus colonias de África y América (en el caso de España, sus Provincias de Ultramar), garantizaban unas libertades que, tras la llegada de sus independencias, dejaron de existir. Esto es un hecho contrastado, real e histórico.

11.- Políticas al Servicio del Pueblo y no de Intereses Particulares: Mientras que los partidos en una república disponen solamente de una legislatura, y en ella generalmente tienden a buscar su interés personal (porque saben que se les acaba a los pocos años, y tras dichos años no tendrán obligación de enfrentarse a sus resultados), un Rey constitucional lo es durante un plazo muchísimo mayor. Por lo tanto, siempre tiende a tratar de encontrar políticas que beneficien a la población con visión en el largo plazo, puesto que no tiene un periodo de reinado pactado, y siempre deberá asumir las consecuencias de lo que haga en el ejercicio de su cargo.

12.- El Sentido Democrático de un Rey: Mientras que los partidos políticos que gobiernan son elegidos en las urnas en pugna con sus enemigos y, cuando salen elegidos, siempre defienden más los intereses de la parte de la población que les ha elegido que los de la parte que ha votado en su contra, un Rey siempre defiende por igual a todos, porque no está sujeto a una elección cada 4 años.

13.- El Rey Representa la Unidad: La Monarquía es el nexo común de unión entre todos los pueblos. Con la Monarquía tenemos un espacio independiente de los partidos que ofrece consenso, libertad, seguridad, igualdad, solidaridad, estabilidad, y por encima de todo, unidad. Lo único que une institucionalmente a un país en todos los sentidos es el Rey y, por lo tanto, la Monarquía.

14.- El Rey como Cabeza Visible: Mientras que la presencia de un presidente de gobierno de cualquier país (a excepción, obviamente, de las grandes superpotencias), pasa prácticamente desapercibida en cualquier lugar, el hecho de que el Rey o el Príncipe estén presentes en cualquier asunto relacionado con la representación de nuestro país aporta un prestigio y un valor incalculable que jamás podrá aportar ningún político.

15.- La Libertad del Rey para Actuar sin Ataduras: Mientras que, en la actividad internacional, los partidos políticos siempre deben limitar al fin y al cabo su actuación verdadera a aquellos otros partidos políticos que les son afines, o con quienes comparten unas políticas similares, el Rey habla, negocia y trabaja en un entorno libre de tendencias políticas, comportamientos influidos por partidismos y sin tener en cuenta la lucha política. Solo actúa con seriedad, energía y sin depender de nadie.

16.- La Monarquía como Valor Histórico: Nuestra riqueza cultural y nuestra historia siempre ha ido de la mano de la Monarquía, esto lo confirman 5000 años de historia peruana: desde el Reino de Caral, pasando por el Imperio Wari-Tiawanaku, pasando por el Imperio del Tawantinsuyu, hasta llegar al Virreinato del Perú, del cual obtuvimos la mayor porción territorial de nuestra historia (prácticamente toda Sudamérica era Perú). Por esta razón, el modelo republicano es ajeno a nuestro contexto histórico, y por qué no, también es ajeno a nuestro contexto social.

17.- Gastos que Evita la Monarquía: Con una Monarquía se ahorraría muchísimo dado su carácter permanente. En las repúblicas existen costos electorales presidenciales, gastos de presidencia (independientes de los Primeros Ministros), cientos de asesores para Presidente de la República y/o Primer Ministro, personal a su servicio, sueldos vitalicios para ex-presidentes, seguridad, escoltas, residencias y muchos otros conceptos.

Inspirado en: http://laorejadejenkins.es/monarquia-espanola/25-argumentos-en-defensa-de-la-monarquia-espanola

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Acerca de Marqués de Torre Tagle

Autodidacta que, luego de estudiar el periodo entre la independencia del Perú hasta la reunión de Guayaquil, abrazó el monarquismo constitucional de corte sanmartiniano.
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